Tratamiento area psicologia infantil

psicologa infantil valencia

TDAH

1.1 El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es un síndrome neurobiológico que se caracteriza por la presencia de un desarrollo inapropiado de los mecanismos que regulan la atención, la reflexividad, y la actividad.

1.2 CÓMO ACTÚA UN NIÑO CON TDAH

  • Presentan dificultades para quedarse sentados y suelen distraerse con cualquier ruido.
  • Son incapaces de realizar dos actividades al mismo tiempo, es decir tienen problemas en la atención dividida.
  • Les cuesta prestar atención a un único estimulo, carecen de atención focalizada, ignorando inconscientemente los sucesos de su entorno y lo indicado por sus profesores.
  • Lo mismo ocurre con la atención selectiva: no distinguen los estímulos relevantes del ambiente y no logran la atención sostenida.
  • Suelen ser muy impulsivos, sin tener en cuenta las consecuencias que se puedan generar por sus actos.
  • Suelen ser incapaces de planificarse cuando tienen que realizar alguna tarea.
  • Con facilidad de retención sobre información visual pero no auditiva.
  • En el ámbito escolar problemas para escuchar al profesor en clase, hacer los deberes, escuchar o leer textos largos y trabajar en tareas monótonas o repetitivas. Sin embargo, esto no les sucede en actividades en las que están muy motivados como jugar con videojuegos o ver la televisión.

1.3 CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DEL DSM-V PARA EL TDAH

Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o desarrollo que se caracteriza por (1) y/o (2):

1.3.1. Inatención

Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:

  1. Con frecuencia falla en prestar la debida atención a los detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades (por ejemplo, se pasan por alto o se pierden detalles, el trabajo no se lleva a cabo con precisión).
  2. Con frecuencia tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas (por ejemplo, tiene dificultad para mantener la atención en clases, conversaciones o lectura prolongada).
  3. Con frecuencia parece no escuchar cuando se le habla directamente (por ejemplo, parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracción aparente).
  4. Con frecuencia no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (por ejemplo, inicia tareas, pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad).
  5. Con frecuencia tiene dificultad para organizar tareas y actividades (por ejemplo, dificultad para gestionar tareas secuenciales; dificultad para poner los materiales y pertenencias en orden; descuido y desorganización en el trabajo; mala gestión del tiempo; no cumple los plazos).
  6. Con frecuencia evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (por ejemplo, tareas escolares o quehaceres domésticos; en adolescentes mayores y adultos, preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos).
  7. Con frecuencia pierde cosas necesarias para tareas o actividades (por ejemplo, materiales escolares, lápices, libros, instrumentos, billetero, llaves, papeles de trabajo, gafas, móvil).
  8. Con frecuencia se distrae con facilidad por estímulos externos (para adolescentes mayores y adultos, puede incluir pensamientos no relacionados).
  9. Con frecuencia olvida las actividades cotidianas (por ejemplo, hacer las tareas, hacer las diligencias; en adolescentes mayores y adultos, devolver las llamadas, pagar las facturas, acudir a las citas).

1.3.2. Hiperactividad

Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:

  1. Con frecuencia juguetea o golpea con las manos o los pies o se retuerce en el asiento.
  2. Con frecuencia se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (por ejemplo, se levanta en clase, en la oficina o en otro lugar de trabajo, en situaciones que requieren mantenerse en su lugar.
  3. Con frecuencia corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (Nota: En adolescentes o adultos, puede limitarse a estar inquieto.).
  4. Con frecuencia es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas
  5. Con frecuencia está `ocupado`, actuando como si `lo impulsara un motor` (por ejemplo, es incapaz de estar o se siente incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones; los otros pueden pensar que está intranquilo o que le resulta difícil seguirlos).
  6. Con frecuencia habla excesivamente.

 1.3.4 Impulsividad

  1. Con frecuencia responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (por ejemplo, termina las frases de otros; no respeta el turno de conversación)
  2. Con frecuencia le es difícil esperar su turno (por ejemplo, mientras espera una cola).
  3. Con frecuencia interrumpe o se inmiscuye con otros (por ejemplo, se mete en las conversaciones, juegos o actividades; puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen los otros).
  4.  Algunos síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos estaban presentes antes de los 12 años.
  5. Varios síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos están presentes en dos o más contextos (por ejemplo, en casa, en el colegio o el trabajo; con los amigos o familiares; en otras actividades).
  6. Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académico o laboral, o reducen la calidad de los mismos.
  7. Los síntomas no se producen exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia o de otro trastorno psicótico y no se explican mejor por otro trastorno mental (por ejemplo, trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo, trastorno de la personalidad, intoxicación o abstinencia de sustancias).

1.4 En función de los resultados se podrán clasificar las siguientes presentaciones:

  • 1.4.1 Presentación combinada: cumplen criterios de inatención e hiperactividad-impulsividad.
  • 1.4.2 Presentación predominante con falta de atención: Si se cumple el Criterio de inatención.
  • 1.4.3 Presentación predominante hiperactiva/impulsiva: Si se cumple el Criterio hiperactividad-impulsividad.

1.5 La disfunción en el proceso de transmisión de la dopamina en los sujetos con TDAH, se manifiesta en un déficit en la inhibición conductual y el autocontrol, que impide a los sujetos hiperactivos internalizar y aplicar adecuadamente las cuatro funciones ejecutivas que se consideran necesarias para implicarse con éxito en actividades mentales, a saber, memoria de trabajo, internalización del lenguaje autodirigido, control de las emociones y de la motivación y reconstitución (Barkley, 1997).

Aunque las investigaciones recientes no apoyan la causación ambiental del TDAH no puede olvidarse que las interacciones que operan entre los factores orgánicos y ambientales tienen una gran importancia en el trastorno.

1.6 ¿CÓMO PUEDO DETECTAR QUE MI HIJO ES HIPERACTIVO?:

Entre muchas otras conductas podríamos destacar algunas como…

  • Les cuesta mantener conversaciones. No suele haber interacciones pregunta-respuesta. Responden a muy pocas preguntas. Les suelen molestar.
  • Preguntan constantemente lo que les interesa
  • Dificultad para mantener la atención en una tarea. Dificultad porque la atención es muy dispersa.
  • Muy atentos a ruidos exteriores.
  • Tocan muchas cosas. Muchas veces, diferente a lo que tocan otros niños. Les llama la atención cualquier cosa.
  • Se mueven por todos lados.
  • Rápidos de movimientos. Cuidado porque se suelen escapar del despacho.
  • No les gusta seguir las instrucciones que les dan los adultos. A veces es como si no escucharan.

1.7 El trabajo que vamos a realizar con vuestro hijo pasa por diferentes áreas de intervención, por ejemplo:

  • Con los padres.
  • Colegio/Profesores.
  • Otros contextos: Parque, casa abuelos, actividades extraescolares.
  • Entrenamiento atención.

¿Quieres salir de dudas? Valoraremos a tu hijo y realizaremos las pruebas necesarias para obtener un buen diagnóstico y realizar una buena intervención con el fin de lograr que tu hijo sea más feliz en casa, en el colegio y consigo mismo-


 RABIETAS Y DESOBEDIENCIA

2.1. NORMAS

 Las normas son pautas de comportamiento que sirven para regular el buen funcionamiento de los niños y de la sociedad en general. Son reglas que seguimos tanto niños como adultos para poder vivir en armonía entre el resto de la sociedad. Es fundamental que los adultos dediquen tiempo suficiente para dejar claras las normas básicas por las que se rigen, así dotaran a los menores de mayor seguridad a la hora de actuar.  Es importante consensuar una norma y un límite claro.

2.1.1. Las normas nos aportan:

  • Seguridadà Se imponen normas de conducta respecto a la seguridad del niño para protegerlo de peligros reales o posibles.
  • Salud à Las normas sirven para que el niño esté más sano y/o para evitar que se pueda poner enfermo.
  • Les ayuda a aprender a respetar los derechos y necesidades de los demás. Mediante las normas enseñamos a los niños a comportarse con las personas con las que interactúa.
  • Para enseñar lo que se espera en cada entorno.
  • Para enseñar las conductas adecuadas que se espera realice en cada edad y etapa evolutiva.

No siempre nos resulta sencillo establecer unas normas ni unos límites claros, ya que es una labor en la que ambos progenitores han de estar completamente compenetrados y en muchas ocasiones debido al nivel de vida que llevamos nos es muy fácil ceder. Por ello en nuestro centro atendemos a este tipo de demandas dando pautas y enseñando a los papás cómo han de actuar según la demanda especifica de vuestro hijo.

 


-Si crees que necesitas ayuda no dudes en contactar con nuestro centro ¡¡Estaremos encantadas de ayudaros!!!-


 

2.2. RABIETAS

Las rabietas, también conocidas como pataletas, berrinches, golpes de genio, arrebatos o ataques de rabia son reacciones bruscas y descontroladas que el niño manifiesta en un momento más o menos inesperado. Es un comportamiento habitual entre los 1 y 3 años de edad. Por tanto, las rabietas son una característica esencial de esta etapa del desarrollo evolutivo del niño.

2.2.1. Suelen ser más frecuentes entre los18 meses y los 3 años, aunque las rabietas infantiles pueden durar hasta los 5 o 6 años y desaparecer gradualmente después.

2.2.2. Las rabietas infantiles pueden estar causadas por frustración, enfado, confusión y temor. Inevitablemente todos los niños entre los 18 meses hasta después de los 3 años, se rebelan contra la autoridad de los padres y reclaman su individualidad, mientras intentan explorar y aprender donde están los limites.

Existen muchas causas que pueden desatar una rabieta, algunas de las cuales son llamar la atención, desear lo que no es suyo, tratar de mostrar lo independientes que son o sentirse cansados y frustrados.

2.3. LA DESOBEDIENCIA

Ser desobedientes es la negativa a iniciar, completar o acabar una orden realizada por otra persona, en un plazo determinado de tiempo. En ocasión puede que los menores se muestren reacios a cumplir con las normas que los adultos le han dado, cuando ocurre esto es fácil que comience una lucha entre ambos que es importante para los adulos saber evitar y manejar.

Si el comportamiento desobediente se repite mucho puede convertirse en un problema familiar ya que la lucha constante es difícil de manejar y se llega a convertir en un problema familiar.

Desde que nacemos comenzamos un periodo de aprendizaje y desarrollo continuo a lo largo de todos nuestros años. No es extraño que en algún momento de estos periodos nuestros pequeños muestren desobediencia, es algo normal y natural en determinados momentos de la etapa evolutiva de los menores. De nuestra forma de actuar dependerá el aprendizaje de los niños. Por regla general todo ser humano aprende de sus historias anteriores y sus consecuencias, esto determinara la personalidad que están desarrollando. Así se aprende cómo funcionan las reglas sociales y a la vez van desarrollando una identidad propia. Si para él ha sido positivo no dudara en repetir esa conducta. Por ello la importancia de establecer unos límites y unas normas sólidas y claras.

2.3.1. Hay varias causas que pueden producir la desobediencia. Algunas de las cuales son el tipo de disciplina que ejerzan los adultos, llamadas de atención, el temperamento que tenga el niño o diferentes problemas específicos e individuales.

2.3.2. Algo que podemos hacer es:

  • Establecer normas claras, sencillas y consensuadas.
  • Ejercer disciplina positiva, poniendo limites a determinadas conductas.
  • Reforzar el buen comportamiento.
  • Flexibilidad y autoridad democrática.
  • Actuar inmediatamente después de que la norma no se cumpla, no demorar consecuencia.
  • Utilizar lo menos posible el castigo, quitar pertenencias o privando de hacer cosas para más personas que no ha actuado de la misma forma.
  • Dar cariño y ser comprensivo.

Comprender en todo momento la edad que tiene nuestro hijo e intentar conocer la etapa por la que están pasando, debemos ser conscientes de que están formando su identidad. No desesperar y entenderles en todo momento. Es un periodo duro, pero con muchos aspectos positivos. Aprendamos a crecer con ellos y disfrutemos de este periodo.


-Si necesitáis ayuda, poneros en contacto con nosotras, os guiaremos y os haremos el viaje de la vida más llevadero-


ANSIEDAD

1-La ansiedad es una emoción similar al miedo que requiere un aprendizaje, aunque la ansiedad es algo adaptativo para la especie; para nuestros pequeños y adolescentes la ansiedad les supone grandes dificultades para poder manejarla.

Cada vez que percibimos un peligro se dan una serie de cambios en nuestro cuerpo que nos preparan para enfrentarnos a esa amenaza percibida de dos formas: escapar o luchar y enfrentarnos a la situación.

Pasado el peligro, la ansiedad desaparece y volvemos a sentirnos tranquilos y a salvo…pero en ocasiones, esa ansiedad no desaparece, y sigue manteniendo a nuestro cuerpo en alerta durante más tiempo del que debería, y estamos intranquilos, nerviosos, asustados casi todo el tiempo…aquí es donde nos encontramos ante un problema de ansiedad.

Es normal que los niños sientan miedo o preocupación desde bien pequeños, es algo natural, y la mayoría de niños aprenden a manejarla de forma adecuada.

2-Pero hay algunos niños a los que les cuesta manejar sus emociones ante determinados tipos de situaciones y se sienten ansioso todo el tiempo: encontrarse en un grupo de amigos, ir a la escuela infantil, ver un perro acercarse hacia ellos, miedo a contaminarse al tocar algo, que su mamá se vaya y lo deje solo. En estos casos, hablamos de un problema de ansiedad, veamos cuales son los síntomas más frecuentes para detectarlos;

  • El niño siente mucho miedo, incluso pánico.
  • Llora con facilidad.
  • Su respiración se acelera y se siente muy agitado o se siente sin aliento.
  • Come poco o en exceso sin apenas masticar la comida.
  • Problemas digestivos: dolor de barriga, diarrea, vómitos.
  • Hacerse pipí en la cama cuando antes controlaba.
  • Morderse las uñas o los puños de la camiseta.
  • Dificultades para dormir, pesadillas frecuentes.
  • Están constantemente enfadados o irritados.
  • Evita o no quiere ir a determinados sitios, por ejemplo, al colegio, al parque, o a fiestas de cumpleaños.

 


– ¿Identificas estos síntomas en tu hijo? Nuestro equipo os puede ayudar-


 

3-Los trastornos de ansiedad en la infancia se clasifican en varios tipos, veamos cuáles son:

3.1 TRASTORNO DE ANSIEDAD POR SEPARACIÓN

 Es uno de los trastornos más representativos de la infancia Se caracteriza por la ansiedad excesiva que experimenta el niño cuando se aleja de aquellas personas a las que está vinculado en el hogar, sobre todo la mamá, aunque también puede ocurrir al alejarse del papá, o los abuelos. Se diagnostica cuando el temor a la separación es el principal foco de ansiedad, y cuando la ansiedad aparece en edades tempranas.

La edad media de niños con este trastorno es de 9 años, aunque puede aparecer antes de los 6 años de edad.

3.1.2 Los principales síntomas que caracterizan el trastorno de ansiedad por separación son:

  • Preocupación excesiva y manifiesta en relación a la salud o seguridad de sus padres.
  • Miedo a que algo terrible le separe de las figuras significativas.
  • Miedo a estar solo.
  • Negativa a ir a la escuela.
  • Quejas somáticas cuando se anticipa la separación (dolor de barriga, decir que se encuentra mal).
  • Crisis de angustia frente a la separación.
  • Insistencia en dormir con los padres.

3.2 FOBIA ESCOLAR

3.2.1 Las fobias son miedos exagerados e ilógicos ante determinadas personas, objetos y situaciones.

La fobia escolar consiste en un rechazo prolongado que experimenta el niño a acudir a la escuela por algún tipo de miedo relacionado con la misma.

3.2.2 La edad de inicio suele estar entre los 3-4 años, edad que coincide con el inicio del colegio, y entre los 11-12 años que coincide con el cambio de ciclo., de primaria a secundaria.

3.2.3 Las fobias generan una elevada ansiedad en el niño, provocando síntomas tales como:

  • Sudoración.
  • Aumento del ritmo cardíaco.
  • Hacer pipí de forma muy frecuente.
  • Expresión del rostro desencajada.
  • Mareos y vómitos.
  • Bloqueo del pensamiento.
  • Gritos y llanto.
  • Excitación psicomotora.

Habitualmente el niño genera pensamientos de tipo catastrófico, como: “Va a volver a pasarme lo mismo de ayer, el profesor me preguntará y mis compañeros se burlarán de mí porque no sabré responder”

Ante las frecuentes quejas del niño “me duele la barriga, no me encuentro bien”, y los vómitos, los padres suelen llevarlos al médico, que descarta cualquier tipo de enfermedad.

 


-Si se descarta patología médica, sería adecuado acudir a un profesional para tratar el tema, contacta con nosotros-


 

3.3 FOBIAS ESPECÍFICAS

Una fobia específica es un temor o miedo desajustado y desproporcionado respecto a un objeto o situación que el niño vive como una amenaza. Siente angustia y pánico, por lo que tiende a evitar o escapar sistemáticamente de esa situación que le genera malestar.

3.3.2 OBSESIÓN COMPULSIÓN

Los rituales y perseveraciones son normales en una determinada etapa del desarrollo, el niño aprende del mundo que le rodea y realiza conductas repetitivas mostrando aquello que ha ido adquiriendo día a día:

  • Entre los 3 y 6 años, los rituales más habituales están relacionados con las comidas, el baño o la hora de acostarse. Les ayuda a saber qué esperar de las situaciones y a comprender mejor el mundo que les rodea.
  • Entre los 7-8 años los rituales pueden variar respecto a la temática. Suelen estar relacionados con los deportes y con los rituales grupales que derivan de jugar en un equipo.
  • Posteriormente, los niños más mayores y adolescentes, tienen rituales más lúdicos relacionados con el coleccionismo de objetos y con amuletos que dan suerte.

El T.O.C (Trastorno Obsesivo Compulsivo), es un trastorno de ansiedad caracterizado por un pensamiento, temor o preocupación, que trata de superarse mediante una actividad-ritual cuyo fin es reducir la ansiedad.

Las obsesiones son las ideas, imágenes, pensamientos o impulsos persistentes perturbadores y recurrentes. Son egodistónicos y el niño intenta ignorarlos o suprimirlos. En las obsesiones siempre está presente la necesidad de realizar un ritual que siempre va acompañado de ansiedad. Si el ritual es interrumpido desencadena en el niño una crisis de irritabilidad y agresividad.

Puede aparecer en niños, pero es más típico reconocerlo como problema de ansiedad en adolescentes, siendo la edad promedio de aparición los 15 años. No se suele dar antes de los 10-12 años y pueden desaparecer espontáneamente, persistir pero ser tolerados por el medio familiar o incluso fomentados por los mismos padres.

Las obsesiones más comunes son:

  • Preocupación exagerada por la suciedad, gérmenes o la contaminación.
  • Dudas reiteradas.
  • Pensamientos persistentes acerca de la violencia, las heridas, matar a alguien o herirse a sí mismo.
  • Preocupación por el orden, la simetría o la exactitud.

Las compulsiones son los rituales repetidos que se realizan para evitar o disipar los pensamientos. Son conductas repetitivas y con una aparente finalidad realizadas de acuerdo con ciertas reglas o de forma estereotipada.

Las compulsiones más comunes son:

  • Lavarse repetidamente las manos.
  • Controlar y volver a controlar en repetidas oportunidades.
  • Establecer reglas de orden rígidas.
  • Esconder y manipular objetos.
  • Contar y volver a contar excesivamente.
  • Repetir palabras dichas por uno mismo o por otros.
  • Repetir sonidos, palabras, números o música para uno mismo.

 


– ¿Tu hijo muestra alguno de estos comportamientos? Contacta con nuestro equipo, somos especialistas-


3.3.3. TRASTORNO DE ANSIEDAD GENERALIZADA

Es un exceso de ansiedad o preocupación injustificada, de más de 6 meses de duración, provocada por estímulos muy diversos, sobre distintas circunstancias de la vida o por temor anticipatorio a esos estímulos.

3.3.3.1. La edad media de aparición son los 13 años.

3.3.4. TRASTORNO DE ANSIEDAD SOCIAL

Es un miedo o ansiedad intenso y duradero que aparece ante las situaciones sociales en las que una persona se expone a ser observada por los demás. Experimenta el temor de hacer algo que pueda resultarle humillante o embarazoso y el cual el niño muestra síntomas de ansiedad por temor a ser valorado negativamente delante de los demás.

3.3.4.1 Aparece este trastorno cuando el niño manifiesta excesiva evitación del contacto con personas desconocidas, por un periodo de al menos 6 meses.


-La ansiedad es una emoción que se surge en muchos momentos en la vida de nuestros hijos, saber controlarla es esencial para que crezcan sanos y felices, cuando comienza a resultar incontrolable, es conveniente tratar de reducirla con ayuda psicológica, estás en el sitio adecuado, llámanos-


 PERITAJES

4.1 Un peritaje psicológico es un informe redactado por un perito, en este caso un especialista en psicología, que dota de información y asesoramiento al juez ante la demanda solicitada. Es un documento que contiene información clínica, evaluando la capacidad e idoneidad del cliente y extrayendo un perfil psicológico del mismo.

Tiene carácter jurídico. Debe ser imparcial y objetivo, cuya finalidad radica en corroborar o desmentir la propuesta de la demanda jurídica y las razones que nos llevan a tales conclusiones.

4.2 La separación de los padres es el resultado final de un proceso progresivo de deterioro de la relación interpersonal en el que se termina por comprobar la imposibilidad para seguir conviviendo. Sin embargo, esa imposibilidad no tiene por qué afectar a la relación de cada uno de los padres con los hijos, de manera que, si hasta ese momento ha sido posible ésta a pesar de la fractura de la relación de pareja, no habría que presuponer que no pueda mantenerse una relación adecuada tras la separación.

4.2.1 Los informes periciales en procesos de separación o divorcio sobre la idoneidad de los padres para ejercer la custodia de los hijos menores han de observar los principios éticos establecidos en el Metacódigo de Ética de la Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos. A su vez, deben cumplir el Código Deontológico del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos.

El encuadre de la intervención y la solicitud del consentimiento informado constituyen un marco imprescindible de cualquier intervención psicológica.

4.3 Una vez informados se inicia el proceso de análisis/ evaluación para el informe pericial sobre guarda y custodia. La misión del psicólogo en los informes de valoración de la idoneidad de los padres separados para el ejercicio de la custodia de los hijos es evaluar mediante procedimientos, técnicas e instrumentos válidos y fiables propios de la psicología la capacidad y competencia personal de los padres para ejercer adecuadamente la custodia de los hijos menores de edad, considerando tanto las variables individuales relevantes, como aquellas otras relacionadas con la propia dinámica familiar y con los contextos en los que se desenvuelve.

Una vez realizada la evaluación se elabora el informe, en el cual se plasmarán por escrito las pruebas realizadas, los resultados y las conclusiones de la evaluación. Pueden entregarse recomendaciones acerca de cómo abordar la situación y un plan de actuación. Se entregará una copia a los clientes y a los representantes legales

  • ¿QUIEN PUEDE SOLICITAR UN PERITAJE PSICOLÓGICO?

            Habitualmente puede ser solicitado por:      

  • El tribunal de justicia.
  • Las partes involucradas en el proceso judicial: la madre o el padre del menor, por ejemplo.
  • Cualquiera que necesite de los servicios de un psicólogo, por ejemplo, un adulto que quiere demostrar que está en plenas facultades y uso de razón cuando alguien le quiere inhabilitar por cualquier motivo.

                                                                      


-Si deseas más información acerca de los peritajes de guardia y custodia contacta con nosotros a través del 960058695-


HABILIDADES SOCIALES

5.1 Puesto que vivimos en sociedad, es de gran importancia poseer un gran abanico de habilidades que nos permita relacionarnos entre nuestros iguales y nuestros seres más cercanos de una forma agradable y positiva.

            5.1.1    CONDUCTA SOCIALMENTE HABILIDOSA

“La conducta socialmente habilidosa es ese conjunto de conductas emitidas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás, y que generalmente resuelve los problemas inmediatos de la situación mientras minimiza la probabilidad de futuros problemas “. (Caballo, 1986).

            5.1.2    RESPUESTAS VERBALES Y NO VERBALES

La Habilidad Social es un conjunto y un repertorio de respuestas verbales y no verbales, que los niños aprenden de otros como amigos, padres, profesores o hermanos. Es la capacidad para interactuar con las demás personas en un contexto social, dado de un modo determinado, que es aceptado o valorado socialmente. Es importante el desarrollo de unas buenas habilidades porque son la base de un buen ajuste al entorno.

5.2 HABILIDAD SOCIAL

            5.2.1 RITMO DE APRENDIZAJE

La habilidad social se aprende a partir de la interrelación de las personas y aunque cada persona lleva un ritmo diferente lo ideal es que estos conocimientos se adquieran desde la primera infancia.  El niño al nacer NO está provisto de estas habilidades, y en su contexto comenzará a aprender por ensayo y error, por imitación, observación…es frecuente observar a menores que no poseen estos recursos y por lo tanto se encuentran más separados de su grupo de referencia.  La parte positiva es que con una terapia adecuada es fácil de aprender.

5.3. ASERTIVIDAD

            5.3.1    CONTÍNUO DE ASERTIVIDAD

 Una de las primeras cosas que se trabaja en terapia con los menores es el continuo de asertividad.  Es una forma de comportamiento que aumenta la probabilidad de conseguir mis objetivos sin perjudicar a los que me rodean ni a mí mismo. También nos ayuda a operar de forma más eficaz, por ejemplo, en la comunicación (de opiniones, ideas, sentimientos personales) y por lo tanto, favorece la relación con los demás. Se puede considerar la conducta asertiva dentro de un continuo en el que en los polos opuestos estarían la pasividad y la agresividad.

            5.3.2    CONDUCTA ASERTIVA

Se puede definir la asertividad como la comunicación de las opiniones, creencias, sentimientos y deseos personales de una forma directa, honrada y adecuada (Lange y Jakubowski, 1976). La conducta asertiva mantiene un gran respeto a los derechos personales de los demás.

5.4. PEQUEÑAS ALARMAS

  • Si la profesora nos cuenta que observa que en clase llama la atención su forma de jugar, de manera más aislada, más independiente y que en general no juega igual que los demás.
  • En ocasiones el resto de los compañeros lo excluyen dejándole solo.
  • No suelen invitarle a los cumpleaños de los niños de su clase.
  • Suele quedarse en casa solo los fines de semana, pues dice que sus amigos no le han dicho que han quedado.
  • Le cuesta acercarse a otros niños en el parque.
  • Vuelve a casa triste casi a diario contándonos que no le han dejado jugar en el patio.
  • Es incapaz de reclamar lo que es suyo.

5.5¿CUANDO DEBEMOS PREVENIR?

  • El niño no juega con los demás.
  • Prefiere estar solo a estar en compañía del resto.
  • No sabe jugar como lo hacen los otros niños.
  • Sus compañeros lo excluyen del juego

5.6. ¿QUÉ DEBEMOS HACER?

  • Enseñar al niño a hacer amigos.
  • Enseñarle a identificar y expresar cómo se siente.
  • Enseñar al niño cómo debe jugar con el resto de la clase.
  • Enseñarle a participar de los juegos de los demás.

 


-Nuestros profesionales provocarán situaciones para trabajarla en sesión individualmente y también entre menores de edades similares. Si crees que necesitas practicarlo no dudes en llamar y ponerte en contacto con nosotras-


FALLECIMIENTO Y DUELO EN MENORES

6.1 No sólo los adultos pasan por un proceso de duelo. Los niños también atraviesan este proceso, claro está ajustado a su edad. Cada niño entenderá su propio concepto de la muerte y evolucionará según la etapa de desarrollo y maduración en la que éste se encuentre. Es importante que los padres acompañen a los niños en el duelo, los pequeños no han de sentirse solos ni desprotegidos a lo largo del proceso. Factores tales como el desarrollo emocional, la edad y el contexto familiar serán primordiales para la formación de este concepto. Los adultos tendrán un papel primordial en el proceso de duelo de los más pequeños de la casa ya que éstos buscarán respuestas y contención en sus padres que los deberán ayudar a comprender la muerte aliviando así el miedo que surge sobre ella.

6.2.1. En niños menores tres años, suelen surgir sentimientos de pérdida y separación, no entienden el concepto muerte como tal. Se suelen sentir abandonados. Puede que lo manifiesten cambiando su rutina, con un retroceso, llorando, con dificultades de sueño o cambios en hábitos alimentarios.

6.2.2. Entre los tres a seis años, los menores viven la muerte como algo intermitente. La persona ha fallecido, pero es un proceso intermitente. Se suelen interesar por saber más del tema ya que no llegan a comprender ese proceso. Al ser un momento impreciso para ellos pueden aparecer pensamientos “fantásticos”, es decir puede llegar a pensar que por su culpa haya pasado que esa persona no este, por sus pensamientos negativos le ocurre cosas malas a sus seres queridos, etc. Esto puede generarles procesos angustiosos manifestándose mediante tristeza, enfado, miedo y preocupación.

6.2.3. Entre los siete y diez años, los menores ya poseen un mayor vocabulario y capacidad para entender conceptos relacionados con la salud, enfermedad y muerte. Por lo general se suelen interesar pos “saber” y conocer más profundamente lo que sucede. Durante esta etapa puede que personifiquen la muerte, es decir puede que la convierta algún personaje como espíritus, esqueletos o fantasmas. Puede aparecer miedo a lo desconocido y a la separación de la familia. Lo mostraran mediante irritabilidad, culpa, negación, enojo, aislamiento, regresión a comportamientos anteriores y problemas de concentración en la escuela.

6.2.4. Niños mayores de diez años, ya comprenden la irreversibilidad y permanencia de la muerte. Comprenden que el cuerpo deja de funcionar y por lo tanto deja de estar vivo. Poseen un mayor pensamiento abstracto que les permite razonar de diferente manera. Suelen expresar un mayor temor para dar a conocer sus sentimientos por lo que pueden reemplazarlos por la propia rebeldía adolescente. Sin embargo, podemos distinguir algunas conductas frecuentes como el enojo, la culpa, el resentimiento, el entumecimiento, la ansiedad, el miedo a la muerte, cambios en el sueño y bajo rendimiento escolar. Esto se debe a que la muerte viene a desafiar la sensación de inmortalidad que poseen la mayoría de los adolescentes.

6.2.5. En nuestro centro guiamos y apoyamos a los papas en esta dura etapa, ayudamos a elaborar un mejor discurso a la hora de comunicar a los menores la perdida, enseñamos hablar y a manejar situaciones emocionales. A escuchar a los pequeños, expresar sentimientos y emociones, decir la verdad sobre lo que ha sucedido, dar seguridad y sobre todo guiamos el proceso de duelo para que haya un mejor ajuste al nuevo cambio vital.


Si siente que no puede ayudar a su menor querido, lo ve decaído y no sabe que puede hacer, no dudéis en contactar con nosotras, aquí le ayudaremos-


 

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