Leyre Galarza



Soy Leyre Galarza, logopeda graduada en la Universidad de Valencia. Desde siempre me han fascinado las diferentes formas de comunicación humana: la escritura, la lectura, el habla e incluso la música. En definitiva, cómo utilizamos la comunicación para transmitir ideas y emociones.

Comencé mis estudios de Logopedia con la ilusión de aprender a ayudar a las personas cuando encuentran dificultades para comunicarse. Durante mi formación descubrí un área que despertó mi interés: la relación entre la anatomía y la función. Me interesó comprender cómo el desarrollo y el funcionamiento neurológico influyen en el lenguaje, el habla o la deglución. También cómo las funciones orofaciales, como la respiración, la masticación o la deglución, mantienen una estrecha relación con la estructura anatómica.

Este interés me llevó a desarrollar parte de mi práctica en el ámbito de la terapia miofuncional. De esta forma, puedo acompañar a personas con alteraciones como la deglución atípica, la respiración oral o determinadas dificultades del habla. También he trabajado con niños y adolescentes que presentan dificultades en el habla, el lenguaje y la comunicación, así como en áreas relacionadas con la lectoescritura, articulación y la voz.

Respecto a la población adulta, la voz constituye una de mis áreas de interés dentro de la Logopedia. También intervengo en dificultades de fluidez, como la disfemia, alteraciones derivadas del daño cerebral, enfermedades neurodegenerativas y trastornos de la deglución.

Actualmente continúo ampliando mi formación en áreas como la disfagia, los trastornos del habla y la terapia miofuncional. Creo en una intervención basada en la evidencia científica y en una visión global de cada paciente. También considero fundamental el trabajo coordinado con otros profesionales cuando las necesidades del paciente lo requieren.

En el caso de la población infantil, es de gran importancia mantener una comunicación cercana con las familias. Gran parte de la evolución del paciente se construye en el día a día, por lo que la participación familiar es fundamental. Cada proceso es único y merece ser comprendido individualmente. Mi objetivo es escucharte y acompañarte desde el respeto y la confianza, construyendo juntos un plan de intervención adaptado a tus necesidades, las de tu hijo y las de vuestra familia.